La transición de consumidores pasivos a gestores activos de nuestro entorno
El cohousing o vivienda colaborativa es un modelo residencial basado en la convivencia en comunidad, donde cada persona dispone de su espacio privado pero comparte zonas comunes y toma decisiones de forma colectiva.
El cohousing se sustenta en cuatro principios que transforman la manera de entender la vivienda
Mantenimiento de la privacidad en el hogar en combinación con recursos compartidos, como huertos, cocinas y lavanderías.
La vivienda se concibe como un bien de uso y un derecho colectivo, evitando que se convierta en un producto para hacer negocio.
Funciona como una solución frente al aislamiento social y la soledad no deseada que han incrementado en las ciudades.
A diferencia de modelos de alquiler comercial como el coliving, el cohousing se fundamenta en la propiedad colectiva y es un auténtico «proyecto de vida» a largo plazo.
La cooperativa ostenta la propiedad del edificio, mientras que el socio adquiere un derecho de uso vitalicio y heredable. Si un socio abandona el proyecto, la vivienda no se vende en el mercado libre, sino que se cede a un nuevo miembro por la cantidad aportada inicialmente.
Derecho de uso vitalicioComo todo modelo de vida, el cohousing presenta luces y sombras que cada persona debe valorar
menos emisiones CO2
Máxima eficiencia energética mediante madera laminada cruzada y estándares de construcción pasiva.
ahorro mensual
Reducción drástica del coste de vida a largo plazo gracias a la compra colectiva.
años de calidad
Fomento del apoyo mutuo, alternativa digna frente a centros geriátricos tradicionales.
Proyectos en España
Familias cohabitando
Comunidades autónomas
Plataformas y herramientas que facilitan el acceso al cohousing
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Testimonios reales de personas que han transformado su forma de vivir
No queremos ser una carga para nuestros hijos. Aquí tenemos veinte años por delante para aprender a querernos como familia antes de que lleguen los cuidados.